
Había cuatro amigos que iban a celebrar Halloween, estos amigos eran Ana, María, Carlos y Juan. Todos se reunieron en casa de Juan para disfrazarse y coger sus calabazas vacías para rellenarla de caramelos, cuando fueran por el vecindario de casa en casa a pedir los caramelos. Cada uno se disfrazó de cosas diferentes, Ana de bruja, María de gótica, Carlos de hombre lobo y Juan de momia.
Los cuatro amigos empezaron a ir por el vecindario a pedir caramelos hasta que llegaron a una casa que estaba un poco retirada de todas las demás del barrio. En esta casa hacía años que no vivía nadie, porque hace mucho tiempo hubo un asesinato en ella, pero esta noche había luces en ella.
Juan, que era el más valiente de los cuatro amigos dijo que fueran a llamar a la casa para ver quién era el nuevo vecino y les dieran caramelos.
Los otros tres, que no estaban muy convencidos de ir, le dijeron a Juan que fuera él primero y llamara a la puerta. Juan como era el más valiente les dijo a sus amigos que él iría sólo si fuera necesario, y así fue.
Juan llamó a la puerta y sus amigos se quedaron detrás. La puerta se abrió y que sorpresa, no había nadie.
Juan les dijo a sus amigos que no pasaba nada y que entraran en la casa. Los tres se lo pensaron un poco pero al final entraron, la casa estaba vacía aunque la luz seguía encendida.
De pronto se escuchó un ruido en la escalera, pero seguía sin haber nadie en la casa, los niños se iban a ir cuando de repente se apagó la luz y una gran sombra naranja y negra bajaba por las escaleras, los cuatro amigos salieron corriendo de la casa.
La sombra naranja y negra se estaba muriendo de risa, por el susto que les había dado a los cuatro amigos.
La sombra era el padre de Juan con los nuevos vecinos que habían comprado la casa abandonada.
Escrito por Carmen Getino
PRIMERA PARTE
Estaba anocheciendo en un barrio Coney, cuando dos agentes de la policía recibieron una llamada de un asesinato en una mansión, pro lo que no sabían era que esa mansión estaba maldita.
Eke: Ajax vamos a la mansión.
Ajax: vale.
Los dos policías fueron a la mansión, rompieron la cancela y aparcaron en el patio exterior.
Ajax: ya hemos llegado, esta es la tal mansión.
Eko: vale Ajax, ahora tenemos que buscar una forma de entrar.
Mientras Eko hablaba, Ajax rompía la puerta.
Ajax: Ya hay entrada
Eko: Bien hecho.
Los dos policías entraron en la mansión.
SEGUNDA PARTE
Eko:Ajax, ¿has visto que grande es?
Ajax: Si, el escenario perfecto para un crimen
De pronto se escucha un crujido gññññññññññññññññññ!!!!!!!!
Eko: ¡Ajax, has escuchado eso!
Ajax: Si.
Los dos policías vieron como seles aproximaban dos espectros. Ajax saca su pistola y dispara a los espectros pero las balas dieron en la pared porque atravesaron los espectros.
Eko: Ajax corre que no les hace daño.
Ajax: Mira allí hay una entrada al sótano ¡Vamos!
Eko: Si vamos.
Los dos policías bajaron las escaleras muy rápido
Eko: Ajax, un poco más y no salimos de esta.
Ajax: Por poco no lo contamos. Mira sangre....
Eko: Vamos a seguir el rastro.
Los dos policías siguieron el rastro y vieron un cadáver descuartizado.
De repente se oyó un portazo, Blammm!!!!
Eko fue a comprobar si la puerta estaba cerrada.
Ajax: Eko, está cerrada la puerta.
Eko: Me temo que sí, tendremos que seguir adentrándonos.
Ajax: Mira una ventana con una escalera que lleva abajo, bajemos.
Eko: Vamos.
Los dos policías bajaron y se metieron en el patio interior.
TERCERA PARTE
Eko; Tenemos que salir de aquí.
Ajax: Vale, ¿pero por donde salimos?
Eko: Por ahí. En la cocina debe haber una salida.
Los dos policías fueron hacia la cocina y se encontraron con la mujer.
Ajax: Mira Eko, es la mujer.
Eko: ¡que pesada es la tía!
Ajax disparó mientras que Eko rompía la puerta. De repente, la luz se apagó y se volvió a encender dejando la habitación con los dos policías. De pronto hubo un terremoto y salieron máquinas extrañas con el corazón de los espíritus. Ajax se quedó pasmado.
Eko: ¡Vamos! ¿O quieres morir?
Eko agarro del brazo a Ajax y Ajax disparó a una maquina. Los dos policías salieron y cayeron en el jardín trasero, porque el impulso los tiró. Los dos policías miraron atrás y la casa no estaba. ¿habrá sido un sueño? ¿o no?
Escrito por Francotirador y Warryor